Papelera Reyes | ¿POR QUÉ COMER RÁPIDO AFECTA A TU CUERPO?
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¿POR QUÉ COMER RÁPIDO AFECTA A TU CUERPO?

Llegó la hora de comer y no puedes esperar, así que, en cuestión de pocos minutos, ya terminaste el plato de comida que estaba frente a ti. Si esto te suena familiar, tal vez sea buen momento de que te detengas a pensar cómo afecta a tu cuerpo comer muy aprisa.

 

Puede hacerte comer en exceso.

El cerebro tiene la facultad de procesar señales, y una de ellas es la saciedad a la hora de comer. Sin embargo, pueden pasar hasta 20 minutos antes de que el órgano se dé cuenta de que ha sido suficiente.

Al no recibir esa señal, se sigue comiendo hasta llegar a una ingesta excesiva que rebasa lo que el cuerpo necesita. De hecho, un estudio en niños concluyó que quienes comían rápido también terminaban ingiriendo de más, e incluso tenían 3 veces más probabilidades

Incrementa el riego de obesidad.

Íntimamente conectado con el punto anterior está el riesgo de padecer obesidad. Aunque sabemos que hay otros factores relacionados con esta condición (genética, mala alimentación, inactividad, etc.), diversos estudios han demostrado que comer apresuradamente también representa un factor de riesgo potencial de sobrepeso y obesidad.

Causa problemas de digestión.

Comer rápido sin prestar atención siquiera a lo que ingerimos puede derivar en problemas de indigestión. Muchas veces, comer de forma muy veloz significa también ingerir trozos más grandes de comida. Al no masticarse bien, el estómago tiene que hacer un mayor esfuerzo para procesarlos.

Un estudio incluso encontró que comer lentamente usando la práctica de la atención plena puede proporcionar beneficios a quienes sufren algunos trastornos gastrointestinales. Sin embargo, aún son necesarias más investigaciones con mejoras metodológicas para obtener más información.

Puede causar gases.

Buena parte del gas en nuestro cuerpo es aire tragado. A mayor velocidad al comer, más aire entra al cuerpo, el cual tendrá que salir tarde o temprano en forma de incómodas flatulencias.

Influye en la sensación al comer.

Aunque no representa un problema de salud en sí, un estudio realizado en mujeres sanas, el cual buscaba comparar el impacto de las tasas de alimentación lenta y rápida, encontró que las calificaciones de agrado tendían a ser más elevadas en damas que comían lento. Por lo tanto, hacer esto puede ser un ganar-ganar: comes menos y disfrutas más.

Se malgastan nutrientes.

Cuando masticamos alimentos, producimos saliva. Esta genera una enzima llamada ptialina, la cual se encarga de descomponer los carbohidratos. La importancia de tomarse el tiempo para masticar bien radica en que pueda producirse suficiente saliva que rodee el alimento y que los nutrientes se absorban como es debido.

 

 

 

Fuente: Genial Gurú